18.3.09

calidez

fue el día más frio del verano, al menos cuando empezó. ordenaba ciertas cosas y limpiaba otras. esperaba la llegada de mis amigos. sí, amigos. fueron llegando de a pocos. primero dos, luego uno mas y finalmente, otro. ya habíamos comenzado a jugar ping pong, disfrutando partidos emocionantes hasta el final. entrabamos en calor para el chapuzon. el tiempo pasaba y jugabamos sin parar de divertirnos. seguía nublado con amagos del sol por querer salir, aparecer, nacer ese día. aún no era su hora. almorzamos. recordamos.

salimos de la casa y comenzamos a caminar en busca de un lugar tranquilo. D se fue y luego llegamos a un parque grande, nos sentamos y nos conectamos. pasamos de la sobriedad, a una embriaguez mental. nos encontramos apasibles, pensativos. creativos. el sol se presentó, salió y nos acarició con su calidez que necesitabamos horas antes. en cierto momento nos percatamos de un peligro. cautos, nos retiramos ante una potencial amenaza a nuestra integridad física y tal vez, mental. tomamos un micro rumbo al depa de F, compramos algo de comida, estuvimos un rato en el depa y luego enrumbamos hacia las colinas.

una vista sin igual, tan claro y tan cercano que casi parecía una ilusión reconocer todo lo que observamos. teniamos la ciudad a nuestros pies y la teniamos toda. el cielo y el sol se condensaban, uno se tornaba oscuro y el otro se despedía y nos daba los ultimos minutos de su esplendor. ya abajo, R se fue y regresamos al depa de F. pegados a la tv un buen rato, decidimos retirarnos. con V en su casa, cenamos. y casi inmediatamente despues salimos. nos esperaba un mar de gente que saludo y unas conversacion amenas con una amiga suya.

luego Vía Lactea, llego N y estuvimos otro rato encandilados en nuestras ideas, experiencias y sentimientos. conclusiones.

a pesar del clima, fue un excelente dia. le dio el contraste que necesitaba y acompaño hasta el final con su presencia.

15.3.09

supervivencia

estaba sentado. había tomado gaseosa y comido un par de galletas. de repente comencé a sentir algo raro en el estomago. un impulso que me jalaba cada vez mas para adentro. que me hacia retraerme y tratar de contenerme el mayor tiempo posible. pitaron penal y no tenia la menor idea que hacer. quería distraerme con lo que sea. no encontraba remedio. a veces resulta que uno no puede encontrar distraerse con nada por mas que se lo proponga, otras veces es tan fácil perder la ilación de lo que estas haciendo y te distraes. con cosas simples, con cosas complicadas. esta vez no me paso a mi. saltaba sentado en mi asiento agarrándome el estomago.

quería que ejecutaran el penal lo mas rápido posible pero se me hizo una eternidad. y es la costumbre mundana del fútbol, cobran penal y todo el equipo "perjudicado" se va encima del arbitro a tratar de hacer que no cobren penal, no puedo entender como es que ellos no saben, siendo jugadores profesionales (porque dicen que lo son), que una vez que el arbitro ya pitó y cobró la falta, no hay vuelta a atrás, no puede retractarse. no es posible y aun así ellos hicieron que mi sufrimiento circunstancial se prolongara unos minutos mas. finalmente se resignaron a que se cobre el penal. el delantero puso el balón en el punto de penal, dio unos 5 o 6 pasos hacia atrás, el arbitro pitó, el delantero inició su carrera, yo rogando que de una vez patee, celebre, que todos griten, y yo tratando de contener lo inevitable.

le pregunte a mis 2 amigos con los que fui si tenían papel, ambos me dijeron que no y lo primero que vi fue un pedazo de periódico, relativamente sucio. no la pensé dos veces, me paré y les dije: "cojo periódico nomas, me cago" ellos asintieron con una leve risa. agarre el periódico y lo metí en mi bolsillo. me inundó una vergüenza inigualable, corrí, sude. en el camino tuve la suerte de encontrarme con un poco de papel periódico. fue mi salvación, mi tranquilidad. llegue al baño, cerré la puerta y me vi consumado en ese cubículo. me sentía desgraciado, sucio, pero no tuve una mejor alternativa. me lave las manos, quería cortármelas, sentía que no las quería en mi cuerpo. las alejaba de mi. regrese caminando y mirando el partido, nada sucedía.

regrese a mi asiento ya tranquilo, pudiendo disfrutar la remontada del equipo local y la resinación total del visitante provinciano, que tuvo mas hinchada que el local. ya al final del encuentro, entendí lo que hacia años venia escuchando. el fútbol no solo es el mejor deporte del mundo, es también una fiesta, trompetas, bombos, tambores, cánticos de aliento. me sentía parte de la fiesta, a pesar de no haber cantado o saltado con alguna las barras, que curiosamente estaban situadas en la misma tribuna del estadio. disfrute el partido, disfrute la fiesta. hoy me encanta mas que ayer el fútbol, el partido pudo no ser tan vistoso en el juego, pero las hinchadas lo hicieron emocionante. me recuerda otros partidos a los que he asistido y otras experiencias por las que he pasado en los estadios en los que he estado.

sobreviví al inconveniente casi ineludible que se me presento. circunstancias que cuando menos te las esperas, aparecen y te hacen la vida angustiosa hasta que lo resuelves. tiempo que no pasaba por esta situación en especial, por el contexto.

horas mas tarde, volvería todo a lo acostumbrado. en mi casa, aburrido. comiendo algo. viendo un poco de tv y luego aquí, perdiendo mi tiempo y tratar de seguir sobreviviendo.