te vi la cara y pude comprender tu impotencia, pobre. tanto que lo cuidabas, tanto que lo limpiabas.
tu solo te encargabas de ellos. de ellas. no pudiste comprender qué paso. ni por qué paso.
no dijiste una lisura y solo te limitaste a quedarte atonito y ver como se destruian en pedazos años de usos, de celebraciones y momentos gratos inolvidables. eran las unicas ocasiones en que los usabas. en que servian. y bonitos adornos a la vista que eran.
solo te limitaste a decir que los recogias mas tarde y te fuiste a tu cuarto. a descansar. a pensar en lo que acababa de pasar. a culparte tal vez. a sentirte mal por tanto apego a unos cuantos objetos materiales. yo tambien me senti mal. senti tu dolor. te acompañe pero nada puedo decirte. no hay nada que decir.
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